"El pueblo más feliz es el que tenga mejor educado a sus hijos, en la instrucción del pensamiento y en la dirección de los sentimientos". José Martí.
Para mi práctica del día de hoy, quise realizar la lectura de un cuento que tuve la oportunidad de leer cuando tenia aproximadamente 6 años de edad; el nombre del cuento es "La abuelita de arriba y la abuelita de abajo" de la editorial BUENAS NOCHES. Este cuento era uno de mis favoritos cuando era pequeña y lo leía todo el tiempo, puesto que me recordaba a mi tatarabuela que falleció a mis ocho años de edad y también a mi bisabuelo que murió dos años antes. Mi intención era brindarles a las niñas de segundo grado, la oportunidad de hacer contacto con este tipo de situaciones por medio del relato infantil y asì fue. Cuando comencé la lectura del cuento, ellas se encontraban muy identificadas con el personaje principal, Tomas, que adoraba a sus dos abuelas y sobre todo a una de ellas que se encontraba muy enferma. A medida que avanzaba el relato y ocurrió la muerte de una de las abuelitas, las niñas exclamaban: "¡Què triste! ¡Que pesar! " y el cuento finalizaba con dos estrellas fugaces que el personaje principal veía caer del cielo y las relacionaba con besitos de sus dos abuelitas que se encontraban en el cielo.
Cuando cerré el libro, lance una pregunta un tanto peligrosa en el terreno vital de los niños: "¿Alguna vez han vivido algo parecido a lo que vivió Tomas?" y la mayoría de ellas de inmediato alzaron la mano para pedir la palabra, las respuestas variaban entre: "Cuando tenía dos años mi abuelo murió", "cuando mi papá tenía 4 años se le murió del papá " y la más impactante para mí, entre tantas fue "Cuando tenía 5 años mi papá murió", cuando ellas terminaban de contarme yo les decía que todos esos seres queridos estaban arriba en el cielo, como las estrellas del cuento y que era algo normal que debíamos aceptar, las niñas me respondían felices que así era y que ellas veían muchas estrellas fugaces que eran los besitos de sus parientes. Cuando terminé la reflexión las invité a prestar el libro y otros más en la biblioteca y ellas se desplazaron en orden, algunas de ellas hablando de aquellas experiencias con sus compañeras.





















